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¿Por qué aumentan las enfermedades de transmisión sexual?

En 1564 el preservativo se trataba de una pieza de lino y en el siglo XVIII aparecieron otros hechos con tripas de animales, estaban muy vinculados al mundo de la prostitución. En el siglo XV y hasta el siglo XIX, los brotes de sífilis en Europa fueron una constante. El término “condón” aparece por primera vez en el léxico español en un poema de 1772 de Nicolás Fernández de Moratín, padre de Leandro Fernández de Moratín. Ese poema estaba en la lista de libros prohibidos por la Inquisición.

En España la Iglesia estaba en contra del preservativo, existe una sentencia vaticana de 1826 que lo prohíbe por “trastornar los decretos de la Providencia, que ha querido castigar a sus criaturas por donde ellas habían pecado”. Lo quería decir esa sentencia es que la sífilis era un castigo, y la única manera de evitarla era la monogamia o la abstinencia. En 1840 el inventor norteamericano Charles Goodyear empezó a fabricar y vender condones de caucho por todo el mundo. Su uso se fue extendiendo en el resto de Europa, sobre todo después de la Primera Guerra Mundial. En 1803 un decreto prohibía el uso del preservativo en España. A partir del siglo XX algunas farmacias y quioscos los vendían de forma semiclandestina. El uso del preservativo se generalizó en los ochenta con la llegada del sida.

La importancia del uso del preservativo

1 de cada 4 jóvenes de la Generación Z no utiliza preservativo, porque no saben cuál es su talla y porque piensan que afectará a la sensibilidad de las relaciones sexuales. El preservativo previene tanto de embarazos no deseados como del contagio de enfermedades de transmisión sexual como la gonorrea, la sífilis, el VIH, el papiloma o la clamidia. Los últimos datos hechos públicos por la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE) y el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) informan que se ha alcanzado la mayor cifra de infecciones de los últimos 25 años.

Según los datos del Ministerio de Sanidad, entre 2016 y 2019, la incidencia de ITS como la clamidia y sífilis se duplicó en las personas de entre 15 y 19 años en España. Además, el 33,5% de los nuevos diagnósticos de VIH y sida se encuentra en el grupo de 25 a 34 años. La presidenta de la Federación Española de Sociedades de Sexología, Francisca Molero, destacó que “la educación sexual sigue siendo una asignatura pendiente y debería ser una asignatura dentro del currículo escolar y que se concrete en contenidos”.

El Ministerio de Sanidad realizó la campaña ‘Póntelo, pónselo’ y tuvo como consecuencia una caída importante del número de infecciones. Ahora las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) como la gonorrea, la sífilis o la clamidiosis han incrementado el número de casos desde hace más de una década. Respecto al SIDA, el número de infecciones decrece, incluso, existe la pastilla del día antes, llamada La PrEP (profilaxis prexposición), que previene ante una posible infección cuando se van a realizar prácticas de riesgo.

Es muy importante guardar los preservativos en sitios donde no haya humedad, pero que tampoco reciban directamente la luz solar. Tampoco se puede guardar en el bolsillo trasero del pantalón, la mejor opción es guardarlos en bolsillos amplios o en el interior de la chaqueta. Antes de usar un preservativo es fundamental comprobar la fecha de caducidad. Los profesionales de Comercial Apra explican que puedes encontrar una gran variedad y comprarlos en grandes cantidades: finos, con sabor a fresa, ultrafinos, extra grandes, etc. Es muy importante concienciar a los jóvenes de la importancia del uso del preservativo masculino o femenino, para prevenir las enfermedades de transmisión sexual.

¿Qué es un preservativo unisex?

Un ginecólogo malasio ha creado el primer preservativo unisex del mundo, que puede ser usado por mujeres o por hombres. “Es básicamente un preservativo normal con una cubierta adhesiva”, explica su inventor John Tang Ing Chinh. El ginecólogo explica que este preservativo mejora la salud sexual de las personas, independientemente de su sexo u orientación sexual. El adhesivo sólo se aplica a un lado del preservativo, por lo que puede invertirse y ser utilizado por los hombres y mujeres. Los preservativos están fabricados con poliuretano, que es material fino, pero fuerte e impermeable. Este material también se utiliza en los vendajes transparentes para heridas. “Una vez que te lo pones, a menudo no te das cuenta de que está ahí”, explicó el ginecólogo.

“Basándonos en el número de ensayos clínicos que hemos realizado, soy bastante optimista en cuanto a que, con el tiempo, será una adición significativa a los muchos métodos anticonceptivos utilizados en la prevención de embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual”, añadió Tang. Cada caja contiene dos preservativos y cuesta 14,99 ringgit (3,61 dólares). Aunque en Malasia el precio medio de una docena de preservativos es de 20-40 ringgit.

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