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Runner, estas son las mejores equipaciones para salir a correr en verano

Salir a correr en verano no es igual que correr en invierno, porque los días son más largos, la luz sale más temprano y apetece más salir de casa y moverse. Pero también aprieta el calor, el sudor es más pesado y cualquier detalle en la ropa que llevas puede beneficiarte… o hacerte daño. Si sales con la equipación equivocada, una carrera puede ser incómoda, pesada e incluso peligrosa.

La ropa que eliges para correr cuando hace calor no es solo una cuestión de estética o de marca, es una cuestión de comodidad, de salud y de rendimiento. Una camiseta adecuada puede ayudarte a mantener el cuerpo más fresco. Un pantalón bien elegido evita rozaduras en las piernas. Unas buenas telas permiten que el sudor se evapore y no se quede pegado al cuerpo.

Cuando la temperatura sube, cada prenda cuenta, desde la camiseta hasta los calcetines, pasando por la gorra o las gafas de sol. Cada pieza tiene su función y puede ayudarte a correr mejor o hacerte la experiencia mucho más incómoda si eliges mal.

Por eso merece la pena conocer qué ropa funciona mejor en verano, qué tejidos ayudan realmente cuando el calor aprieta y qué pequeños consejos pueden ayudarte a correr más cómodo cuando el termómetro se dispara.

A continuación, vas a encontrar todo lo que necesitas saber para elegir bien tu equipación de running en verano y disfrutar mucho más de cada salida.

 

La camiseta técnica es la prenda más importante cuando hace calor

La camiseta que eliges para correr en verano es probablemente la prenda más importante de toda la equipación. Es la que está en contacto directo con el torso, la que absorbe el sudor y la que más influye en cómo se regula la temperatura del cuerpo mientras corres.

Si sales a correr con una camiseta de algodón normal, el problema es enorme, porque el algodón absorbe el sudor y lo retiene. Eso significa que la camiseta se empapa, pesa más y se queda pegada a la piel. En pocos minutos empiezas a notar incomodidad, y cuando el sudor se acumula aparecen también las rozaduras.

Por eso la mejor opción en verano son las camisetas técnicas fabricadas con poliéster o con mezclas de fibras sintéticas diseñadas para el deporte. Estas telas tienen una característica muy clara: permiten que el sudor se evapore con rapidez.

Cuando corres con una camiseta técnica, el sudor se desplaza hacia el exterior de la tela y se seca más rápido. Eso ayuda a que la piel se mantenga más seca y a que el cuerpo se enfríe mejor.

También es importante fijarse en el corte que tiene la camiseta. En verano conviene elegir modelos ligeros y algo holgados, que permitan que el aire circule. Si la prenda queda demasiado pegada al cuerpo, el calor se acumula más fácilmente.

Otro detalle útil son las camisetas con paneles de ventilación. Algunas incluyen zonas con tejido más fino en la espalda o en los laterales. Esa pequeña diferencia ayuda mucho cuando la temperatura es alta.

 

El pantalón de running debe evitar el calor y las rozaduras

El pantalón que usas para correr en verano también tiene un papel importante en tu comodidad. Cuando el calor es fuerte, las piernas sudan mucho y las rozaduras pueden aparecer si la prenda no es adecuada. La opción más habitual para esta época del año es el pantalón corto de running. Su diseño permite mayor libertad de movimiento y ayuda a que el aire circule mejor alrededor de las piernas.

Dentro de los pantalones cortos hay varios tipos. Los más clásicos son los pantalones ligeros con abertura lateral, que permiten una zancada muy libre y apenas pesan. Son muy usados por corredores que buscan comodidad y ligereza.

Otra opción son los pantalones que incluyen una malla interior, porque esa malla ayuda a sujetar el músculo y también evita el roce directo entre las piernas, algo que muchos corredores agradecen en tiradas largas.

También existen mallas cortas completas, que quedan ajustadas al muslo. Estas prendas son especialmente útiles si sueles sufrir rozaduras en la parte interior de las piernas. Al cubrir toda la zona, reducen el contacto piel con piel.

El tejido vuelve a ser muy importante. Igual que con la camiseta, lo ideal es que el pantalón esté fabricado con telas técnicas que evacúen el sudor y se sequen rápido.

También sería bueno fijarse en otros detalles, como un bolsillo para las llaves o la cintura ajustable con cordón para que correr mucho más cómodo.

 

Los calcetines marcan más diferencia de lo que imaginas

Mucha gente no presta atención a los calcetines cuando prepara su equipación para correr, pero en verano pueden marcar una diferencia enorme en la comodidad de los pies. El pie es una de las zonas del cuerpo que más suda durante la carrera. Si el calcetín no gestiona bien esa humedad, el sudor se acumula, la piel se reblandece y aparecen las ampollas.

Los calcetines técnicos de running están diseñados precisamente para evitar ese problema. Utilizan tejidos que expulsan la humedad y mantienen el pie lo más seco posible durante la actividad. Muchas marcas combinan fibras como poliéster, poliamida o elastano para conseguir un calcetín que sea ligero, transpirable y que se ajuste bien al pie sin moverse.

El ajuste es muy importante. Si el calcetín se mueve dentro de la zapatilla, aparecen roces y el riesgo de ampollas aumenta. Por eso conviene elegir modelos que queden bien sujetos en el talón y en el arco del pie.

También existen calcetines con zonas de refuerzo en el talón y en la puntera. Esas áreas soportan más presión durante la carrera y un pequeño refuerzo ayuda a que el tejido dure más tiempo.

En verano muchas personas prefieren calcetines cortos o incluso invisibles, porque permiten mayor ventilación y reducen la sensación de calor dentro de la zapatilla.

 

Las telas transpirables son la clave de toda la equipación

Cuando se habla de ropa para correr en verano, el aspecto más importante de todos es el tipo de tela que se utiliza en cada prenda. Las telas transpirables son las que permiten que el sudor salga hacia el exterior y se evapore. Esa evaporación es el mecanismo natural que tiene el cuerpo para regular su temperatura durante el ejercicio.

Las prendas de running modernas utilizan tejidos técnicos pensados para favorecer este proceso. El poliéster es uno de los materiales más comunes porque es ligero, resistente y seca rápido.

También se utilizan mezclas de poliamida, que aportan resistencia y ayudan a que la prenda mantenga su forma después de muchos lavados.

Algunas telas incorporan estructuras de microperforación o zonas de malla. Estas áreas permiten mayor circulación de aire y ayudan a que el calor no se acumule en ciertas partes del cuerpo.

Otro detalle interesante son los tratamientos antibacterianos que algunas prendas incluyen. Cuando corres y sudas mucho, las bacterias del sudor pueden generar mal olor. Estos tratamientos ayudan a reducir ese efecto.

La sensación final es que no pese cuando sudes y que se seque rápido.

 

La gorra y las gafas ayudan a protegerte del sol

En verano el sol tiene un impacto directo que afecta directamente a cómo salir a correr, ya no solo por la temperatura ambiente, sino porque la radiación solar puede aumentar mucho la sensación de calor y provocar molestias si no te proteges.

La gorra de running es uno de los accesorios más útiles en esta época del año. Su función principal es proteger la cabeza y la cara del sol directo. Las gorras diseñadas para correr suelen ser muy ligeras y están fabricadas con telas transpirables. Muchas incluyen pequeños paneles de ventilación que permiten que el calor se disipe.

También ayudan a evitar que el sudor caiga directamente hacia los ojos, algo que resulta bastante molesto durante la carrera.

Las gafas de sol deportivas también pueden ser muy útiles si corres en horas de mucha luz. Protegen los ojos y reducen el esfuerzo que haces al entrecerrarlos constantemente.

Lo mejor es elegir modelos ligeros que se ajusten bien y no se muevan mientras corres.

 

El color de la ropa también influye en el calor

Aunque muchas personas no lo tienen en cuenta, el color de la ropa influye en la sensación térmica cuando corres bajo el sol.

Las prendas oscuras absorben más radiación solar. Eso significa que acumulan más calor y se calientan con mayor rapidez cuando corres en verano. Por eso es habitual ver a muchos corredores con camisetas blancas, amarillas o de colores claros durante los meses de calor.

Los colores claros reflejan mejor la luz del sol y ayudan a que la prenda se mantenga algo más fresca. No se trata de una diferencia enorme, pero cuando corres durante muchos minutos bajo el sol, cualquier pequeño detalle suma.

Además, muchas prendas de running incluyen elementos reflectantes. Aunque el verano tiene más horas de luz, muchas personas salen a correr al amanecer o al anochecer para evitar el calor fuerte. Los detalles reflectantes ayudan a mejorar la visibilidad si corres cerca de carreteras o zonas urbanas.

 

Evita las rozaduras con pequeños trucos que pueden irte bien

Las rozaduras son uno de los problemas más habituales cuando se corre con calor. El sudor, el movimiento constante y la fricción entre telas y piel pueden provocar irritaciones bastante molestas. Las zonas donde más suelen aparecer son los muslos, las axilas, los pezones y la parte interior de los brazos.

Una forma sencilla de prevenirlas es elegir ropa que ajuste bien pero que no apriete demasiado. Si una prenda se mueve constantemente, el roce aumenta.

También existen cremas y bálsamos antifricción que muchos corredores utilizan antes de salir. Se aplican en las zonas sensibles y crean una pequeña barrera que reduce el roce.

Otro truco sencillo es evitar las costuras gruesas. Las prendas de running suelen tener costuras planas precisamente para reducir este problema.

Cuando eliges ropa pensada para correr, la diferencia se nota mucho en este aspecto.

 

Elige bien la hora para correr en verano

La equipación es importante, pero también lo es el momento del día en el que decides salir a correr. En verano, correr a las tres o cuatro de la tarde puede ser muy exigente para el cuerpo. Las temperaturas suelen ser más altas y el sol está en su punto más fuerte.

Por eso muchos corredores prefieren salir temprano por la mañana o al final del día, cuando el calor empieza a bajar. A primera hora de la mañana el aire suele ser más fresco y el cuerpo todavía no ha acumulado el cansancio del día. Por la tarde ocurre algo parecido cuando el sol empieza a caer. La temperatura se vuelve más agradable y correr resulta mucho más llevadero.

Elegir bien la hora también influye en la hidratación y en el rendimiento durante la carrera.

 

¿Cómo correr en verano?

Una recomendación interesante que mencionan desde Compra Deporte, empresa especializada en la venta de ropa deportiva, aconsejan llevar siempre ropa seca de recambio cuando terminas de correr.

Después de una carrera en verano, la camiseta suele estar completamente empapada de sudor. Si te quedas con esa ropa puesta durante mucho tiempo, el cuerpo empieza a enfriarse rápidamente. Ese cambio brusco de temperatura puede provocar molestias musculares o una sensación incómoda cuando el sudor se enfría sobre la piel.

Por eso muchos corredores llevan en la mochila o en el coche una camiseta seca para cambiarse nada más terminar. Esto mejora la recuperación después del entrenamiento y evita esa sensación de humedad que aparece cuando el sudor se queda en la ropa durante demasiado tiempo.

 

La hidratación también forma parte de tu equipación

Cuando corres en verano, el sudor hace que pierdas más líquido que en otras épocas del año. Esa pérdida de agua puede afectar al rendimiento si no la compensas. Por eso muchos corredores incluyen pequeños sistemas de hidratación en sus entrenamientos, sobre todo cuando las distancias son largas.

Existen cinturones de running con pequeños bidones o mochilas ligeras con bolsas de agua. Permiten beber durante la carrera sin tener que parar. No todos los entrenamientos requieren este tipo de accesorios, pero en días especialmente calurosos pueden ser muy útiles.

Beber agua antes de salir, durante el entrenamiento y después de terminar ayuda a mantener el cuerpo funcionando correctamente.

 

Correr en verano puede ser mucho más agradable si eliges bien tu equipación

Correr con calor nunca será igual que correr en una mañana fresca de invierno, pero con la equipación adecuada la experiencia cambia bastante. La clave está en elegir ropa ligera, transpirable y diseñada específicamente para correr. Camisetas técnicas, pantalones cómodos, calcetines adecuados y algunos accesorios bien elegidos ayudan a que el cuerpo gestione mejor el calor.

También ayudan mucho pequeños detalles como elegir colores claros, protegerse del sol o salir a correr en las horas más frescas del día. Cuando todos esos elementos se combinan, correr en verano deja de ser una lucha contra el calor y se convierte en una actividad mucho más cómoda y agradable.

Y al final eso es lo que busca cualquier runner: disfrutar del movimiento, del aire libre y de cada kilómetro recorrido.

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