Errores más comunes al comprar segunda vivienda

Si pensamos en adquirir una segunda vivienda o casa de vacaciones, por lo general suele pensarse en un sitio tranquilo o retirado del ruido, en el cual podamos descansar con tranquilidad. En Romer Playa creen que hay una serie de errores que cometen muchos compradores que podrían evitarse y que son fácilmente evitables cuando se eligen profesionales o cuidamos ciertos aspectos. Vamos a ver algunos de estos errores y otros que creo son importantes para comprar una segunda vivienda que realmente responsa a lo que necesitamos.

Compras por impulso

Si deseamos una vivienda y la compramos sin mirar sus ventajas e inconvenientes, porque una vez pasamos un día genial en la casa de unas amistades puede terminar siendo una compra equivocada. Sí que es cierto que las segundas residencias suelen ser más baratas que la primera vivienda, pero también hay que pensar la compra que se realiza.

Desconocimiento de la zona

Un buen número de compradores de este tipo de segundas residencias no suele conocer más que al vendedor de la casa o al comercial de la inmobiliaria. Lo mejor en este sentido es poder informarse de la zona con conocidos o buscar comentarios en la red de redes.

Seguro que de esta manera vamos a poder obtener información sobre los riesgos y pegas del lugar, así como de las posibles dudas que podamos tener.

Los costes de mantenimiento

A todos nos gustan las piscinas en verano, pero no olvidemos que todo tiene un coste para su mantenimiento, algo que puede ser una pega cuando no se pasa demasiada parte del año allí. Al igual que las comunidades de apartamentos tienen una serie de gastos de comunidad, también hay que pensar en esto cuando se compra una segunda vivienda.

Ignorar la climatología

El clima también es importante, pues hay sitios donde hay unos cambios importantes en lo climatológico. Además del clima, debemos pensar que si el apartamento que queremos está en un sitio abandonado en otra época del año, los seguros valoran este tema en cuanto al cobro de las anualidades.

Comprar en un sitio que sea popular

El salir de las grandes ciudades para poder ir a la sierra o a la casa de la playa los fines de semana es bastante complicado, lo mismo que volver. Esto debe tenerse en cuenta a la hora de seleccionar que tipo de casa queremos y dónde la queremos.

Ir a una zona que esté muy retirada

Hace unos años se comenzó a poner de moda el vender segundas residencias hasta en otras zonas del planeta. Se decían que estaban próximos al aeropuerto y que se vendían a precios baratos si se comparan con los que se venden en España.

El tomar un avión y el alquiler del coche durante una serie de veces puede parecer al principio entretenido, pero luego puede hacer de ello una experiencia tediosa.

No olvidarse de que la familia puede aumentar

Existen personas que viven solo en el presente. Las familias pueden aumentar en el caso de que haya más hijos. De nada vale comprar un piso de 1 dormitorio si pronto necesitaremos 3.

Comprar algo demasiado grande

Eso sí, si vamos justo al contrario, también hay padres de familia que adquieren una casa de jubilación pensando en que sus hijos o nietos puedan tener cabida, algo que no suele ocurrir más que una semana al año como mucho. En este sentido, compensa alquilar una casa cercana o unas habitaciones en el hotel más próximo.

Valorar el alquiler

En el caso de que solo vayamos a usar la vivienda durante una serie de semanas en la estación estival, hay que hacer números y ver si será más rentable el alquiler de la vivienda que se compra., hacer números y puede ser que sea más rentable el alquiler de una vivienda que adquirirla.

Casarnos con un sitio

No es igual ir a una zona de vacaciones para una semana en verano, que tener que acudir todos los fines de semana al mismo lugar o todos los veranos a la misma urbanización.

Desde aquí deseamos que tu elección se ajuste realmente a tus necesidades, pero teniendo siempre claro que debes pensar en el futuro y adquirir o alquilar en consecuencia. Está claro que tener una segunda residencia también puede ser fuente de muchas satisfacciones, por lo que hay que valorar mucho qué es lo que nos pueden aportar.

Esperamos que todos estos consejos son importantes y pueden ser realmente interesantes para una buena elección, que como siempre recomendamos analizar y no lanzarnos a la compra sin pensar.

Adiós Semana Santa

Todavía es como irreal. Cuesta ser conscientes, y eso que ya van unos cuantos días de encierro, de que la situación que estamos viviendo es verdadera. Nos hace planteárnoslo todo y ser solidarios con quienes han perdido ese momento del año que esperan con devoción. Lo primero que se canceló son las Fallas de Valencia y ahora, en los próximos días, la Semana Santa.

No seré yo quien cuestione las medidas, porque esta vez quedándonos en casa es como más vamos a contribuir al futuro de todos. Por suerte el pensamiento es libre y entre estas cuatro paredes nadie nos impide soñar con la primera salida, el café del bar, el picoteo con los amigos, las comidas en familia, ¡las vacaciones! Nunca el “tiempo libre” se disfrutó tan poco, y como soñar es gratis y sano, me he propuesto conocer mejor esta fiesta que recorre nuestro territorio, y que deseo podamos disfrutar en un futuro mucho más apacible.

Una de las fiestas con mayor tradición

Como ocurre con otras tradiciones en España, la Semana Santa se vive con una intensidad distintiva y de forma diferente en cada punto geográfico. Aunque la primera que nos viene la cabeza es la Semana Santa de Sevilla, son incontables los lugares de nuestro país en los que se puede disfrutar de una festividad con tradición e historia propias. En estas fechas la cultura y el arte se suman a la solemnidad y la devoción. Sensaciones propias de esta época que se pueden vivir en las calles de España, que derrochan estos días valor estético a partes iguales, no comparable con ninguna otra festividad.

Puede que exista la idea preconcebida de que si no eres religioso no puedes disfrutar de esta celebración, y es por eso, o por otras razones, que muchas personas deciden invertir sus días de vacaciones en estas fechas, en lugares menos concurridos como playa o montaña. Sin embargo, muchos de los que ya lo han experimentado coinciden en que la experiencia no deja indiferente a nadie. Si quieres darte la oportunidad, cualquiera de estas ciudades es una buena opción:

  • Cuenca: la Semana Santa es la fiesta por excelencia. Considerada de Interés Turístico Internacional desde 1980, es una de las más famosas y bellas de España. Con 500 años de antigüedad y unos 25.000 nazarenos, la Semana Santa conquense adquiere un especial interés por el trazado urbanístico medieval del Casco Antiguo, que se convierte en un espectacular escenario que nos transporta a tiempos pasados, que adquieren una gran belleza al procesionar mientras llegar el anochecer.

Si tenemos que destacar a una cofradía, todos señalan el imponente sonido de las famosas turbas, además de trompetas, clarines y tambores en la procesión del Camino del Calvario en la madrugada de Viernes Santo.

  • Málaga: aquí la tradición se remonta a época de los Reyes Católicos. Su Semana Santa de carácter religioso, social y cultural atrae a millones de visitantes a la capital de la Costa del Sol, lugar en el que conviven la modernidad y el gusto de sus hermandades por el arte barroco, lo que hace que la puesta en las calles sea un escenario de arte lleno de exuberancia, color y majestuosidad.

Quien no la conoce quedará muy sorprendido porque aquí las procesiones no se llevan a cabo con recogimiento y silencio, sino que se vive con alegría, bullicio, vítores, saetas espontáneas y aplausos al paso de las imágenes.

La Congregación de Mena es una de las cofradías más distinguidas que podemos disfrutar allí el Jueves Santo, en la que la legión traslada a hombros desde el puerto hasta la Iglesia de Santo Domingo al Cristo de la Buena Muerte, o Cristo de Mena, también llamado así en homenaje a su autor.

  • Sevilla: posiblemente sea la Semana Santa más famosa del mundo y reúne cofradías, pasos, saetas, nazarenos y multitudes en una ciudad totalmente volcada con una celebración religiosa que pone el bello de punta tanto a creyentes como a no creyentes.

La mayoría de las Hermandades sacan sus Pasos cuando empieza la tarde y regresan a su origen en torno a las 00:00 tras visitar la Catedral a través de la Carrera Oficial. En la Madrugá, noche del jueves al viernes, las procesiones se desarrollan desde la 1:00 hasta las 12:00 aproximadamente.

Moverse por la ciudad es complicado estos días, es importante informarse del lugar y la hora en que salen los Pasos, y acudir con horas de antelación si quieres conseguir un buen sitio. Según los profesionales de Mercersevilla, alojarse en una zona céntrica puede ayudarte en los desplazamientos por la ciudad estos días.

  • Valladolid: con más de 500 años de antigüedad la capital vallisoletana nos otorga la oportunidad de presenciar una de las mejores y más sobrias representaciones de la pasión de Cristo. En la Semana Santa castellana no tiene lugar la algarabía y la estridencia, lo importante es el silencio. Un silencio espeso y sombrío que arropa una profunda emoción popular.

Sólo el Viernes Santo podemos ser testigos de un total de 19 cofradías que abundan de arte y sentimiento las calles de Valladolid, con obras de arte que datan de los siglos XVI y XVII, de hecho, muchas de las imágenes ocupan un lugar en el Museo Nacional de Escultura el resto del año.

Uno de los acontecimientos más populares que podemos presenciar no es otro que el Pregón de las Siete Palabras, que se celebra cada año el viernes al mediodía.

  • Zamora: la Semana Santa es la celebración más esperada del año en Zamora. Estos días de pasión y devoción se viven de forma muy intensa, lo que, junto con sus impresionantes imágenes y pasos le hacen tener algunas de las mejores procesiones de España y un destino idóneo para disfrutar de la Semana Santa. Con imágenes del siglo XIII y declarada de Interés Turístico Internacional en 1986, se convirtió en la quinta ciudad española en recibir la distinción tras las cuatro anteriores (todas ellas en 1980).

Los cantos gregorianos inundan el ambiente de sentimiento, sobriedad y fervor, y se unen en consonancia con la elegancia y estética de las bellas imágenes en procesión, siendo las más conocidas algunas de ellas como el Cristo de las Injurias o la cofradía de la Vera Cruz. Ésta última es precisamente la cofradía más antigua de la Semana Santa en España y la más popular de la ciudad.

El fervor y la intensidad con el que se vive la Semana Santa en España es tal que no existe ciudad donde no se puedan ver hermosas procesiones. Esta devoción se extiende por toda la península y, además de las ciudades anteriores, llega a muchas otras de igual manera y con el mismo y apasionado recibimiento. Nos referimos sin ir más lejos a ciudades como Toledo, Zaragoza, Cáceres, Salamanca, León, Granada, Cartagena, Elche, Hellín, Lorca, Huelva, Cádiz, San Vicente de la Sonsierra (La Rioja), Medina del Campo, etc.