Un recorrido por la cultura del masaje en el mundo

Un recorrido por la cultura del masaje en el mundo

El masaje es una técnica de relajación que acompaña al ser humano desde hace muchos años. Se puede encontrar su presencia en las culturas más antiguas y variadas, sin que estas se hayan relacionado nunca entre sí. Todas las civilizaciones conocidas, desde las que surgieron en Oriente hasta las Mesoamericanas encontraron en el contacto físico terapéutico un punto de equilibrio entre el cuerpo, la mente y el espíritu.  Por supuesto que cada cultura supo desarrollar sus propias técnicas, adaptando los puntos de presión, el ritmo, la fuerza e incluso los aceites que utilizaban, a sus creencias y las condiciones del entorno.

En la sociedad actual se puede observar un creciente interés por recuperar estas tradiciones, considerándolas una forma de reconectar con una sabiduría más vinculada a lo natural que a los avances científicos. En España, por ejemplo, los ciudadanos buscan cada vez más alternativas que combinen la eficacia científica con los métodos de salud tradicionales. Estos saberes populares que han pasado de generación en generación son definidos por el Ministerio de Cultura como parte del patrimonio inmaterial, por tratarse de conocimientos tradicionales, como la medicina popular.

 

energía y equilibrio en oriente

Las culturas asiáticas aportaron algunos de los sistemas de masaje más complejos y difundidos en el mundo. Su eficacia se debe a que nunca lo concibieron como un lujo enfocado en el confort, sino como una técnica esencial para mantener el flujo del Qi y el Prana, es decir, la energía y el equilibrio vital. Entre ellos se encuentran:

  • El Ayurveda: surge en la India, es considerada la ciencia de la vida y trabaja con el masaje Abhyanga. Este utiliza aceites calientes para equilibrar los doshas o constituciones biológicas.
  • El Tuina: introducido por la Medicina Tradicional China, es una técnica que utiliza presiones y movilizaciones para desbloquear los meridianos energéticos.
  • El Shiatsu: Se desarrolla en Japón, este conocimiento concentra la presión con los dedos en puntos específicos de acupuntura.

 

Con el paso del tiempo, muchas técnicas como estas han sido estudiadas en Occidente por su capacidad para regular el sistema nervioso autónomo. A partir de estos estudios, la Sociedad Española de Medicina Física y Rehabilitación (SERMEF) reconoce que las terapias basadas en el masaje y la relajación profunda tienen beneficios comprobados para reducir el dolor crónico y mejorar la movilidad articular.

 

Mediterráneo y una herencia griega

Si se analiza la evolución de la cultura del masaje en la cuenca mediterránea, se puede notar rápidamente que sus raíces nacen en la Antigua Grecia y Roma. En el caso de los griegos, su cultura consideraba al masaje como una parte fundamental de la educación física y la preparación atlética. Los médicos de la época, como Hipócrates, considerado padre de la medicina, utilizaban la fricción muscular para fortalecer las articulaciones y mejorar el tono.

Esta tradición se fue expandiendo hasta llegar a los baños árabes o hammams, que incorporaron en el masaje el uso de vapores y jabón negro como parte de un ritual de purificación social y física. Desde las universidades españolas y los departamentos de historia de la medicina, se entiende a estas prácticas como parte de las bases de la fisioterapia moderna, gracias a la comprensión del cuerpo a partir del estímulo y el tacto profesional.

 

La tradición mesoamericana y el masaje mexicano

La mirada latinoamericana sobre el masaje tiene una fuerte representación en Europa a partir del masaje tradicional mexicano, que está comenzando a popularizarse en Europa. La tradición aborigen latinoamericana mantiene una conexión muy arraigada con la tierra y su sabiduría. En México, el masaje siempre se vinculó a la figura de las curanderas y sobadores, quienes consideran que el estrés o el susto son causantes de una alteración en el equilibrio interno.

Con este enfoque, su estilo de masaje utiliza técnicas envolventes y presiones que buscan acomodar la energía del paciente. Como explican desde Ceiba Yoga, la adaptación moderna de este estilo de masajes se enfoca principalmente en los movimientos largos y profundos que buscan favorecer la desintoxicación y la liberación de tensiones acumuladas para permitir al cuerpo recuperar su vitalidad a partir de la calma absoluta. Esta técnica suele ser recomendada para quienes sufren tensiones persistentes en la espalda y el abdomen, zonas que, desde la cultura mexicana, son vistas como puntos de emociones estancadas.

 

El masaje, una tradición de salud mental y física

El masaje tiene distintas técnicas y distintas procedencias, sin embargo, todas ellas comparten una visión similar sobre su capacidad de curar a partir de una comprensión natural del cuerpo. Cuando el mundo se encuentra sobrecargado de estímulos y la vida es una aceleración constante, el masaje continúa ofreciendo una pausa. Es una búsqueda sensorial con fundamentos científicos, ya que se puede comprender como una liberación de oxitocina y una reducción del cortisol, que es la hormona del estrés.

Incluso desde la Organización Mundial de la Salud (OMS), al elaborar estrategias sobre medicina tradicional, se subraya la importancia de integrar estas prácticas en los sistemas de salud modernos. En este marco, se consideran esenciales para mejorar el bienestar de la población, siempre que se controlen los estándares de calidad y formación profesional. Con esta validación, el masaje logra consolidarse como una herramienta de salud pública para contrarrestar los problemas de ansiedad y mejorar la calidad del sueño, factores que resultan críticos en la salud de la sociedad moderna.

La integración de saberes para el bienestar futuro

Que culturas tan distintas se relacionen de formas tan similares con el masaje, refleja la importancia que tiene la energía corporal para la salud a lo largo de la historia y las tradiciones humanas.

Tanto el Shiatsu japonés, como los aceites ayurvédicos o el masaje tradicional mexicano, buscan sostener un equilibrio armónico del cuerpo. Puede comprenderse desde la alineación del Qi, el cuidado integral del bienestar o la reducción del estrés diario, las interpretaciones pueden ser diversas, pero el efecto buscado siempre es el mismo. Cuando se elige el masaje como terapia de relajación, se elige participar en un ritual que es parte de todas nuestras culturas y que, a lo largo del tiempo, ha sido perfeccionado o adaptado a cada época.

 

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