El hogar es vuestra guarida. Es vuestro espacio, en el que vais a pasar la mayor parte de vuestro tiempo. Por eso, debe responder a vuestras necesidades, a vuestros intereseses. Si no es así, por mucho que lo intentéis, no vais a poder sentirla como vuestro hogar. Y por eso tiene tanta importancia que le dediquéis tiempo y recursos a todo lo que tenga que ver con vuestra casa o con vuestro piso. A fin de cuentas, invertir en él o ella es hacerlo en vosotros y vosotras mismas.No cabe la menor duda de que eso va a incidir de manera positiva en vuestro bienestar y calidad de vida.
Vamos a ver qué dicen los medios acerca de la consecución de la calidad de vida en el hogar para después realizar un análisis más personal de ese tema:
Nos centramos primero en una información publicada en el diario El País en la que se apunta todo lo que el hogar puede aportar al bienestar.
- Lo primero que se indica es que dormir mejor es vivir mejor, así que es recomendable cuidar del área de descanso.
- Organizarse para simplificar: quiere decir que debemos huir del caos.
- El orden en la cocina hará que podamos alimentarnos mejor, una cuestión básica en el día a día.
- Contribuir a que podamos dedicar tiempo para nosotros mismos en el hogar es elemental para ganar en ese bienestar o calidad de vida.
El diario Abc también ha publicado alguna noticia relacionada con esto. En concreto, aporta en una noticia 10 consejos para que el hogar proporcione la salud mental que se necesita.
- El orden es sinónimo de felicidad, es el vehículo que nos conduce a ella.
- El olor es fundamental, así que apuesta por ventilar y por ambientadores de primera calidad.
- Arreglar los pequeños desperfectos del día a día.
- Haz posible que la luz natural incida en todas las estancias de la vivienda.
- Necesitas silencio, así que prepara espacios que estén aislados de cualquier ruido procedente de la calle.
- No está de más que habilites un espacio verde con plantas o similares, incluso aunque tengas jardín necesitarás algo más para el interior de la vivienda.
- Ten una buena relación con las personas que también viven en la casa.
- Invita a amigos y cultiva esas relaciones sociales desde casa.
- No dejes de lado la posibilidad de construir un pequeño rincón privado para ti.
- Busca ayuda si ves que nada de esto te ayuda a tener mayor bienestar en tu propia casa.
Vamos ahora con un análisis más personal del asunto. El bienestar del hogar, desde nuestro punto de vista, depende de una serie de razones como de las que os vamos a hablar a continuación:
Espacio
Cuanto mayor sea el espacio con el que contamos en casa, mayores serán las posibilidades de contar con mayor bienestar en casa. Los espacios pequeños, por regla general, suelen ocasionar problemas como estrés o ansiedad porque implican la sensación de estar embutidos en un sitio, de estar agobiados. Por tanto, no cabe la menor duda de que contar con más espacio es algo que debemos promover y que va a tener una influencia muy grande en todo lo que tiene que ver con nuestro día a día. Además, cuanto mayor sea el espacio con el que contamos, más objetos vamos a poder tener en casa.
Disposición de los elementos en ese espacio
No todo depende del espacio, como seguro que estáis pensando. Hay que disponer todos los elementos de manera perfectamente organizada, haciendo posible que no molesten y que no interfieran en el paso lógico de las personas. Normalmente, el estilo de decoración y disposición de elementos en el hogar es diáfano en los tiempos que corren porque es lo más cómodo para las personas y porque está demostrado que eso es lo que más va a incidir de manera positiva en todo lo que tiene que ver con el bienestar de las personas en el hogar. Seguro que, en vuestro hogar, la sensación que habéis tenido es similar a la que estamos describiendo.
No escatimar en el descanso
Una vivienda debe tener espacio para todo. Debe haber sitio para cocina, baño, zonas de relax, estancias como los pasillos, que sirven para comunicar distintas partes de la vivienda… De todo esto, lo que queremos destacar tiene que ver con las zonas de relax. No tenemos que ponernos ningún límite en lo que tenga que ver con estas zonas. Comprar una buena cama, por ejemplo, será elemental para descansar como nos merecemos. Y un sofá hará que nuestro tiempo libre lo vivamos de una mejor manera y que podamos exprimir al máximo esos espacios de tiempo que tenemos con nuestra familia y amigos.
No te olvides de las puertas (y de la seguridad)
Una de las mejores maneras de cuidar de la comodidad en el hogar es apostar por unas puertas que sean de calidad. Esto es así principalmente porque juegan un papel fundamental a la hora de garantizar la seguridad de la vivienda y el aislamiento (acústico y térmico) de la misma. Desde Mani-Grip, una entidad especializada en la fabricación de manivelas, manillas, herrajes o pomos, nos han indicado que una de las principales necesidades que tiene la gente en este sentido en los últimos años tiene que ver directamente con la sustitución de manivelas antiguas por otras nuevas sin que eso implique tener que cambiar la puerta entera, algo que sería un verdadero estorbo.
¡Tampoco de las ventanas!
Las ventanas tienen una función que, en lo que al aislamiento térmico y acústico, se parece bastante a la que tienen las puertas. Lo que hace indispensables a estos elementos es que son los únicos espacios permanentes de conexión con el exterior, con la luz solar y natural (no contamos en esta categoría a las puertas porque, en lo que tiene que ver con la principal, lo normal es que se encuentre cerrada). Cuidar de las ventanas es algo que no podemos dejar de lado si queremos que nuestra vivienda cumpla con los objetivos que pretendemos alcanzar con ella. Y cada vez más gente lo tiene en consideración.
El barrio importa… y mucho
Seguro que una de las primeras cosas en las que pensáis cuando os encontráis en búsqueda de una vivienda es que necesitáis que esté en un buen barrio, en una buena zona. Esto siempre va a ser elemental a la hora de tomar la decisión de acudir a ver la vivienda y, más tarde, adquirirla o no. No cabe la menor duda de que el entorno en el que está un edificio va a marcar lo cómodo o lo incómodo que se encuentre alguien allí. Y, si estamos hablando de una vivienda, que es donde más tiempo solemos pasar las personas a lo largo de un día, más todavía.
Todo el mundo sabe que, en las ciudades, hay barrios mejores y barrios en los que tener una vida tranquila es más complicado. Y de la respuesta a esto depende que una persona o una familia que se encuentre en búsqueda de una vivienda decida una cosa o la contraria. Es importante que, además de zonas verdes, haya buena conexión con el transporte público, que haya servicios como ambulatorios o supermercados cerca, que se pueda aparcar con relativa facilidad… Todo juega su papel a la hora de decidir. Y es normal, porque una de las decisiones más importantes que vamos a tomar a lo largo de la vida es dónde queremos vivir.
Precio y condiciones de la hipoteca
¿Por qué hablamos de esto? Lo hacemos porque, como es lógico, si hemos comprado una vivienda que nos ha salido barata, podremos invertir más recursos de nuestro mes a mes en adquirir muebles y algunas de las otras cosas que hemos venido mencionando a lo largo de todos estos párrafos. Sin embargo, si hemos comprado una vivienda a un precio alto o a un tipo de interés que es muy alto también, lo más lógico es que la cuota sea bastante elevada y que tengamos poco margen para adquirir otro tipo de productos que van a jugar un papel muy importante para hacer que nuestro hogar responda a las necesidades que tenemos.
Como veis, vivir bien en casa depende de muchas cosas. Y cuidar de todas y cada una de ellas es una responsabilidad de cada uno. Es evidente que con algunas estaremos más contentos que con otras, pero lo que importa es que seamos conscientes de que la calidad de vida en el hogar y el bienestar es el objetivo último que tenemos que perseguir con todas estas cosas. Con pequeños cambios en estos sentidos podemos experimentar un cambio muy grande en nuestra vida y a mejor. Por tanto, tenedlas en cuenta porque de verdad os decimos que van a tener una influencia más grande incluso de lo que podéis estar pensando en un primer momento. ¿Quién no iba a querer vivir con la máxima garantía de bienestar en su propia casa?








